Modelo de las Naciones Unidas de la Universidad de Oviedo

El Consejo de Seguridad totalmente polarizado mientras prosigue la guerra en Ucrania.

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El clima de “Nueva Guerra Fría” entre las potencias occidentales y la Federación de Rusia sigue consolidándose en el máximo órgano de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.


ECOSOC editada

En la foto, de izquierda a derecha, J. María Pardo de Santayana, Cristina Chacón, Ricardo Rosas y Paz Andrés.

La sesión del  pasado miércoles 5 de abril que dio comienzo con el debate sobre la intervención de agentes regionales e internacionales en Ucrania se saldo sin consenso sobre la necesidad de desplegar una misión de paz de Naciones Unidas en el país, que actuase como fuerza de  interposición entre los bandos contendientes y protegiese a la población civil en las zonas de conflicto, los famosos  y no exentos de polémica cascos azules. Mientras Ucrania, Estados Unidos, India y Noruega apoyaron contundentemente el despliegue de una fuerza de pacificación,  la contraparte rusa se negó en rotundo al despliegue internacional por dudar de las intenciones finales de esta misión que podría poner en riesgo sus intereses estratégicos y su seguridad nacional. China abogó abiertamente por el dialogo y considero innecesario  la activación de cascos azules en Ucrania al no contar esta medida con el apoyo ruso. Francia por su parte mostro  sus dudas sobre la efectividad y finalidad de una misión bajo bandera ONU en el este de Ucrania. Reino Unido sorprendentemente se negó al despliegue de la fuerza de pacificación al creer que es totalmente innecesaria y exigió públicamente a Rusia que deje de  dar apoyo a los rebeldes separatistas del este de Ucrania.

Por lo que de momento la única intervención sobre el terreno que sigue manteniendo el apoyo de las partes implicadas en el conflicto y de las potencias regionales e internacionales es la Misión Especial de Observación de la OSCE en Ucrania. Misión que tiene por finalidad monitorizar la situación de seguridad en el país y vigilar  el cumplimiento del acuerdo de Minsk II. Dicho acuerdo establece una serie de medidas que incluyen: alto el fuego completo en determinadas zonas de Donest y Lugansk, retirada de todo el armamento pesado por ambas partes para la creación de zonas de seguridad, liberación e intercambio de rehenes, retirada de formaciones armadas extranjeras y mercenarios, desarme de grupos paramilitares, reforma constitucional en Ucrania para dar acomodo a los rusofonos ucranianos mediante mayor autonomía local/provincial y restaurar el control efectivo de todas las fronteras al gobierno de Ucrania.

En el ecuador de la sesión vespertina del CS los Estados solicitaron la presencia del secretario general de las Naciones Unidas, don Álvaro Rodríguez,  para que informara sobre las vicisitudes y requisitos legales del despliegue de cascos azules y todas las dudas que pudiera plantear tal misión. El Sr. Rodríguez manifestó que el único cuerpo activable bajo cobertura de la ONU es la Fuerza de Paz por lo que otro tipo de formulas intermedias o alternativas no serian compatibles con el mandato de la organización. La única vía dentro de las NNUU que no conllevaría el despliegue de una misión de pacificación sería el envió de una misión de observadores internacionales bajo auspicio de esta organización internacional. Así mismo animo a buscar soluciones consensuadas con todas las partes implicadas, incluida Rusia, dado que sin el consentimiento de la potencia eslava sería imposible aprobar cualquier tipo de despliegue internacional en Ucrania. En opinión del secretario general la misión de la OSCE está demostrando ser ineficiente, por lo que sería muy recomendable la entrada en acción de la ONU sobre el terreno para asegurar, por lo menos,  la seguridad de la población civil afectada por la contienda bélica y gestionar la crisis humanitaria que se está produciendo

Una de las controversias de la sesión fue el cruce intenso de reproches entre Noruega  y Rusia, en el que los nórdicos acusaron a Rusia de no haber mantenido su palabra de respaldar el envío de cascos azules al este de Ucrania, por lo que no habrían cumplido el pacto de caballeros al que supuestamente habían llegado los rusos con otras delegaciones. Mientras Rusia negaba enfurecida que hubiera mantenido tal posición a la par que acusaba de manipulación a Occidente, que en opinión de Moscú, trata de doblegar al gigante ruso e imponer su visión interesada y sesgada del mundo. El diplomático ruso afirmo orgulloso que Rusia seguirá en pie y con la cabeza bien alta en la defensa de sus intereses nacionales e internacionales, defendiendo a las minorías rusas y rusofonas de cualquier tipo de ataque y discriminación.

El asunto de la consulta secesionista de Crimea que desemboco en su independencia unilateral  y su posterior anexión a Rusia fue apoyado por la India, Bolivia y Kazajistán que consideraron legítima y por tanto valida dicha anexión emanada de la voluntad del pueblo crimeo.  La contrarréplica fue encabezada por Reino Unido, Estados Unidos y Ucrania que siguen liderando la oposición a dicha anexión alegando que es absolutamente contraria al Derecho Internacional al violar el principio de integridad territorial de Ucrania, no existiendo base jurídica internacional para la libre determinación de los crimeos por no ser la península en disputa una colonia, además de no contar dicho referéndum con la autorización del gobierno ucraniano vulnerando flagrantemente su constitución.

Ante la posibilidad de un referéndum legal en Ucrania auspiciado por la comunidad internacional que permitiera una consulta secesionista en la península de Crimea y en las regiones de Donetsk y Lugansk, Ucrania se negó tajantemente por entenderlo como una injerencia externa  en su soberanía nacional. Llegando a ser tan incesantes las replicas por parte de la delegación ucraniana en este asunto, que en determinado momento se llego a un clima de confusión por haber dado a entender la diplomática de Kiev que Crimea era un asunto internacional, contradiciendo la postura oficial de su gobierno que mantiene inamovible que la península es un territorio de su soberanía y por tanto cuestión interna de Ucrania. Finalmente la presidencia del CS invito a la delegación ucraniana a aclarar su postura al respecto sobre el estatus de Crimea, cuestión que fue zanjada por Ucrania al reafirmar su postura oficial respecto al territorio crimeo.

Una de las anécdotas de la jornada fue la constante insistencia por parte de China en apelar directamente a Ucrania en el asunto de la ilegalización del Partido Comunista de Ucrania, heredero del PCUS en el país, asunto que fue eludido por los ucranianos. Los maoístas chinos parecen ignorar deliberadamente que parte de los partidos comunistas herederos del PCUS en las antiguas repúblicas soviéticas han sido ilegalizados por temor a que actúen como una quinta columna favorable al Kremlin, al declararse estos partidos abiertamente prorrusos y contrarios a la integración europea y a la colaboración atlantista. Concretamente en los tres países bálticos y en las repúblicas centroasiáticas de Turkmenistán y Kazajistán han sido ilegalizados. ¿Tendrán la valentía  los chinos de hacer la misma pregunta a la delegación de Kazajistán? ¿O temen incomodar a su vecino y socio comercial?

Para finalizar cabría destacar la postura nipona, Japón ha sido firme defensor del entendimiento tratando de reconducir el clima de tensión y polarización continua al que se enfrenta el Consejo de Seguridad. Apostando por apartar temporalmente la cuestión de Crimea en las negociaciones, que está resultando totalmente obstaculizante para el proceso, al entender que actualmente la península goza de estabilidad, seguridad y situación humanitaria adecuada. Intentando focalizar toda la atención y esfuerzos internacionales en las provincias de la cuenca del Dombáss, donde el conflicto sigue latente con un frente de guerra muy activo y encarnizado, que está generando matanzas indiscriminadas de la población civil y una crisis humanitaria y de refugiados de dimensiones extremadamente preocupantes.

Andrés Gelpi Tejón

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