La violencia de género es una lacra que persiste en nuestra sociedad.

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En la segunda sesión del Comité de ONU Mujeres, los delegados debatieron sobre las medidas a favor de la igualdad desde sus propios problemas como país.

ONUW 2 dia


Durante la tarde del 5 de abril del 2017, al igual que en el día anterior, la Junta General del Principado de Asturias, situada en pleno centro de la ciudad de Oviedo, ha alojado al Comité de ONU mujeres (UNWomen), esta vez en la sala Martínez Marina.

A las 16:10 horas, los presidentes Don Javier Amieva y Doña Carmen Fernández de Peñaranda Pavón, daban comienzo a la segunda sesión del nuevo y exitoso Comité de la VI Edición del Modelo de Simulación de las Naciones Unidas de la Universidad de Oviedo.

Se abría la sesión con un documento de posición, es decir, un tiempo dónde cada delegado pudo exponer la postura de su país acerca del papel de la mujer en la sociedad y la igualdad de estas en relación con el hombre. De entre los delegados pudimos escuchar posiciones tales como “la violencia de género es una lacra que persiste en nuestra sociedad”, “la mujer es el motor de la familia”, “solo siendo educadas seremos libres”, “la hipersexualidad de la mujer la convierte en un producto del capitalismo” o “hay que eliminar la brecha salarial”.

Tras estas exposiciones dieron paso al foro abriendo el seguro punto de la agenda, “medidas sociopolíticas para el fomento de la igualdad (legal, social, política y económica)”, y cerrando el primer punto de la Agenda que trataron en el día de ayer: “Unificación de criterio para una definición común de violencia de género”.

El debate sobre el punto dos de la agenda duró 15 minutos y entre las medidas expuestas se dieron algunas de las siguientes: el fin de la brecha salarial, la igualdad laboral en aquellos puestos de trabajo donde históricamente la mujer no ha podido trabajar, la creación de programas nacionales contra la violencia, el fomento de la educación de la mujer y el fin de los matrimonios infantiles, la eliminación de la oblación y la cobertura del rostro por ser costumbres pre-islámicas o la imprescindible educación de los hombres en la lucha feminista.

Expirado el tiempo de debate el Secretario General de las Naciones Unidas, Álvaro Rodríguez Poblete, dedicó unas palabras que empezaban así:

“Los derechos de la mujer son derechos humanos, pero en este mundo se ven reducidos y limitados”.

Tras el ilustre discurso delegados y secretario, incluso el Grupo de Presión Católico, entraron en una ronda corta de preguntas dónde Don Álvaro defendió que el principio y fin de la ONU es la búsqueda de la igualdad y protección de la mujer.

Ángela Díaz Martínez.

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