Modelo de las Naciones Unidas de la Universidad de Oviedo

“Las zonas de exclusión aérea podría ser una solución para “parchear” pero no una solución definitiva y eficaz para el conflicto global”

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La sombra de la instrumentalización política del derecho a veto planea sobre los organismos internacionales.  La amenaza es más real que nunca y, por tanto, las acciones para detener los usos fraudulentos del mismo deben ser ejecutadas implacablemente para salvaguardar los derechos del resto de la comunidad internacional.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, tuvo el honor de recibir un año más en sus sesiones a la profesora de Derecho Internacional Público y Derecho Europeo en la Universidad de Oviedo, Beatriz Vázquez. Durante su trayectoria, Beatriz Vázquez, ha realizado una importante labor investigadora y participado en congresos sobre la materia en múltiples ocasiones. Su grado de expertise en la materia, le convierte en la perfecta invitada para proporcionar a los asistentes la perspectiva instructiva y formal necesaria para poder sustentar sus argumentos de debate en términos de la realidad política.

Un apasionante discurso el que pronunció ante el hemiciclo, a través del cual tuvo oportunidad de aportar todo su conocimiento en las cuestiones más técnicas sobre el tema a las delegaciones presentes. Tras su exposición, el equipo de prensa, tuvo el orgullo realizar a la ponente una pequeña entrevista para consumar su comparecencia en la VI edición de OVImun.

PREGUNTA: ¿Cree usted que es posible determinar cuál debería ser el “perfecto” código de conducta respecto al veto?

RESPUESTA: Creo sinceramente que la responsabilidad de no vetar debería, en todo caso, aplicar esa abstención de los miembros permanentes. Es decir, que verdaderamente adoptarán ese código de conducta siempre y cuando, se esté discutiendo los proyectos de resolución y no ante cualquier situación de violación de derechos humanos.  En ese sentido estoy de acuerdo pero ante situaciones de crímenes masivos, creo que verdaderamente la solución es una abstención constructiva para no bloquear ese tipo de actividad y que de alguna forma se pueda actuar.

P: ¿Considera que la utilización del veto se ha instrumentalizado en favor de los países y sus conveniencias individuales?

R: Está claro, no podemos olvidar que las Naciones Unidas es una organización, que las organizaciones están formadas por estados y que el actual sistema fue establecido en el 45 otorgando una serie de privilegios a 5 estados permanentes. Sin embargo, creo que anteponen en muchos casos sus intereses personales o los propios del estado por encima de los intereses de la comunidad internacional.

P: Desde el punto de vista de la política internacional ¿considera legítimo el uso del veto como herramienta de presión?

R: Es legítimo, pero debe darse un buen uso y por tanto, intentar utilizar el veto siempre de forma responsable.

P: ¿Cómo se define el crimen masivo o la amenaza real en el contexto político internacional?

R: La definición de conceptos jurídicos en el ámbito internacional es un problema que se plantea porque, evidentemente, hay que tener presente que las percepciones de los estados ante las diferentes cuestiones es un punto de disrupción importante.

Se ha planteado por ejemplo, sobre la definición del crimen de agresión y que se puede entender por agresión. Sin embargo en la responsabilidad de proteger si que se tipifica únicamente cuatro situaciones ante las que hay que actuar: genocidio, limpieza étnica, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. En ese sentido, sí que vemos una respuesta correcta a esta definición pero es cierto que ni siquiera la propia terminología de Naciones Unidas es clara, lo que nos sitúa en una complicada situación en la que la ambigüedad de términos favorece algunas posturas.

P: ¿Cree usted que podría determinarse el alcance y los límites reales de las cláusula de salvaguardia?

R: Creo que es posible, pero como siempre tiene que haber una voluntad política real que lo apoye. Además esta definición podría ser extrapolable a otros conceptos difusos.

P: ¿Considera recomendable imponer zonas de exclusión aérea en Siria para proteger a la población de bombardeos indiscriminados?

R: La de establecer esa zona concreta y salvaguardarla de los ataques podría haber sido una buena solución en los inicios del conflicto Sirio pero evidentemente ahora, tras años de desarrollo del conflicto, mucha población civil ha abandonado el país o que se ha trasladado a otras regiones, por lo que determinar un punto concreto es tremendamente difícil. Podría ser una solución para “parchear” pero no una solución definitiva y eficaz para el conflicto global que vive el país Sirio. Toda decisión relacionada con el intervencionismo en este punto del conflicto me parece una solución no adecuada.

P: ¿Cómo establecer corredores humanitarios con las suficientes garantías para evitar que sean utilizados con fines militares por parte de los contendientes?

R: Es tremendamente difícil el contexto Sirio, en Libia con Gadafi era relativamente fácil determinar los diferentes bandos. Sin embargo en Siria las líneas son tan difusas, los microentornos están tan presentes que es muy complicado. Hay diferentes grupos presentes en el terreno  Chiíes, los Alauíes, defensores gobierno de  Arasat, rebeldes… Esto es solo una muestra de la fragmentación existente y por la cual resulta prácticamente imposible controlar a las diferentes facciones.

P: ¿Qué criterios establece el Derecho Internacional para hablar de limpieza étnica o genocidio?

R: Hay diferentes tratados internacionales que regulan estas situaciones, existe la convención sobre prevención de genocidio y también una oficina de la sesión especial de la prevención de genocidio. Por lo tanto, sí que es verdad que hay diferentes situaciones ya definidas. El propio estatuto de la corte penal internacional es uno de ellos, pero paradójicamente las relaciones de los estados son complejas, incluso ante situaciones que son claras, flagrantes no consiguen llegar a un consenso.

P: ¿Qué pasos habría que seguir para que estos asesinatos sistemáticos de minorías en los conflictos de Oriente Medio fueran investigados por tribunales internacionales?

R: Primero tendrá que ser tipificado como uno de los crímenes reconocidos en el estatuto de  la corte penal internacional y una vez que pudiera ser conocido ante la competencia, con independencia de que pudiera el consejo de seguridad remitir la cuestión de la corte penal internacional , cosa que ya ha hecho en un par de ocasiones, por tanto en ese sentido, no creo que se haga y además se ha calificado  esa política de doble rasero. En todo caso la corte penal internacional es un tribunal subsidiario o complementario, es decir, que en primer lugar son los tribunales nacionales los que deberían enjuiciar, porque hay normas internas que también sancionan este tipo de delitos o de crímenes y subsidiariamente debería ser la corte penal internacional, aunque actualmente sus decisiones están siendo abiertamente criticadas por su supuesta imparcialidad.

Yaiza Calleja Bear.

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